The Great Pacific Garbage Patch
¿Donde acaban las botellas de plástico del agua que bebemos? ¿Y los envases de productos alimenticios, de belleza, de limpieza? ¿Cuantos de los residuos que recogemos selectivamente terminan en un proceso de revalorización? ¿Como se recuperan las “artes” de pesca?
La cultura del reciclaje, la disminución de los consumos y de la producción de deshechos parece afirmarse demasiado lentamente en nuestras sociedades. Por esta razón sólo una pequeña parte de los objetos plásticos de uso cotidiano consigue ser reintroducida en la cadena de producción industrial a través de su reutilización o procesos de revalorización. Lo restante se va a los vertederos y al mar.
En la gran inmensidad del Océano Pacifico, hay un área conocida como “North Pacific Subtropical Gyre”, un enorme circulo de corrientes marinas generado por un fenómeno natural de circulación de aire de alta presión. Este territorio grande millares de kilómetros se caracteriza por ser una especie de desierto marino donde flotan grandes cantidades de plancton pero muy pocos grandes peces y mamíferos.
Además del plancton pero otro elemento flota en estas aguas. Hace 10 años el capitán y experto oceanografo americano Charles Moore descubrió el fenómeno denominado “Great Pacific Garbage Patch”, y desde entonces no ha dejado de navegar y analizar estas áreas con el objetivo de sensibilizar la opinión pública en búsqueda de posibles soluciones.
Se trata de un gigantesco acumulo de basura predominantemente de naturaleza plástica que se extiende desde el Pacifico californiano hasta Australia. El plástico que es un material no bio degradable, que no flota pero que tampoco se hunde, se desmenuza en pequeñas partículas que convierten las aguas del Océano en un inmenso mosaico, una “sopa” de materiales de origen petrolífera que ya se han convertido en el hábitat y en la dieta principal de la fauna oceánica.
Según los análisis de laboratorio, estas aguas contienen una concentración de plásticos 6 veces superiores a la concentración de plancton. Cada milla marina contiene 46.000 piezas de plástico y la extensión de este “parche” parece que mida 2 veces las dimensiones del estado de Tejas en Estados Unidos. La densidad de estos materiales en el agua no es tal de poderse observar desde fotos de satélite o servicios como Google Earth, pero muchos científicos, entidades gubernamentales y curiosos se han empujado hasta estas remotas áreas para comprobar la existencia del fenómeno.
En esta ponencia durante la conferencia TED Charles Moore aclara las dimensiones titánicas del problema:
Aparentemente el origen de estos materiales se debe tanto a la caída al agua de objetos desde los barcos en tránsito, pero mayoritariamente a los residuos producidos por nuestras sociedades en tierra, y los efectos para los animales y los humanos ya son desastrosos. Peces, aves y mamíferos marinos ingieren sustancias químicas, mueren atrapados en redes de pesca o envoltorios y contenedores plásticos.

Este problema tiene proporciones tan desmesuradas que resulta muy fácil abandonarse a escepticismos. Pero la cruda realidad es que el Océano Pacífico se ha convertido en el vertedero más grande del planeta y según el estilo de vida y las costumbres de nuestras sociedades actuales las cosas sólo pueden empeorar. Sobre todo si consideramos la falta de interés de los medios en divulgar este tipo de noticias y la escasa transparencia a nivel institucional, no vemos el terreno favorable para un cambio que impida al fenómeno de convertirse en algo irreparable.
Lo que podemos esperar es que el esfuerzo de organizaciones como Greenpeace, la libre circulación de la información en Internet (ya existen decenas de blogs y vídeos en YouTube que hablan del asunto) y las acciones de personajes como David de Rothschild puedan sensibilizar la opinión pública sobre estas problemáticas.
Este último en particular, tiene un proyecto muy atrevido para atraer el atención sobre el “parche plástico”. Gracias a su condición de multimillonario, David y un grupo de científicos, creativos y otros expertos, están diseñando un barco enteramente sostenible, cuyos materiales son fundamentalmente plásticos y con el cual quieren realizar un “crucero” de 12.000 millas marinas desde San Francisco hasta Sidney, pasando por el Great Pacific Garbage Patch.
Desde el sitio web de la expedición:
Through this audacious and bold adventure The Plastiki aims to draw attention to the rethinking of our everyday human fingerprints on the natural world and in turn capturing the world’s imagination by telling a story; that of the pioneering and sustainable design process that created and built The Plastiki, to the oceans and the many challenges it and its inhabitants face.
This extraordinary ocean voyage will see The Plastiki sail through a number of fragile and ecologically challenged regions that that include the world’s largest waste dump through to The Line Islands and Tuvalu.
Fuentes: treehugger, vbs.tv, TheIndipendent, Greenpeace
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1 comentario para “The Great Pacific Garbage Patch”
Junio 24th, 2010 a 4:06 pm
Bueno, no sabía acerca de este vertedero y ahora que me puse a investigar em doy cuenta de lo grave que es… las inicitativas tienen que comenzar ya y evitar que se haga más grande. Por mi parte intento realizar todo lo que puedo y en mi blog http://www.ensaladatecnologica.com intento informar sobre este tipo de temas que se esconden.